Posterous theme by Cory Watilo

L'année philologique ¡en peligro de desaparecer!

Me entero a través de un usuario de twitter (rogueclassicist) de esta grave noticia:

 

L’Année Philologique, outil irremplaçable de bibliographie de l’Antiquité gréco-latine, est menacée à très court terme de disparaître dans sa forme actuelle, voire de cesser sa parution.

La cause de cette menace est simple : la rédaction allemande de L’Année philologique, la Zweigstelle Heidelberg, doit fermer ses portes à la fin de l’année civile 2012 si aucune source de financement durable n’est trouvée.

Cette fermeture programmée aurait, si elle prenait effet à la date prévue, des conséquences désastreuses sur l’ensemble du projet : avec elle c’est toute la recherche en langue allemande, dont chacun sait l’importance pour les humanités classiques, qui cesserait d’être couverte par notre publication.

Si aucune solution n’est trouvée, les conséquences se résumeront à la transformation d’un projet à haute valeur scientifique en un moteur de recherche au rabais ou la disparition pure et simple de la publication.

(Tomado de su blog)

Ya está en marcha una recogida de firmas online en la propia web de la revista, en la que os invito a mostrar vuestro apoyo a esta publicación, si realmente la consideráis una herramienta útil:

http://anphil.org/forms/petition

 

Si Manucio levantara la cabeza...

... o si usted es un humanista defensor de las nuevas tecnologías llegadas del ingenio de Guttenberg frente a la "belleza" de un códice manuscrito, ésta es su camiseta.

No he tenido un buen día pero esto me ha animado un poco. Venía a casa cuando he pasado por un Pull&Bear y un maniquí masculino, bueno, más bien su vestimenta, ha captado mi atención: esa ancla, ese pez... yo lo he visto en otro sitio, sé lo que es y no puede ser... Rápidamente mis ojos han buscado más pistas y sí, allí estaba su nombre también:

El impresor más célebre de las ciénagas del Véneto se ha transformado en un jefe portuario de habla inglesa en la colección "heritage" (¿es broma?) de la susodicha marca. Para rematar la faena nos lo trastocan casi cinco siglos.

Esta camiseta es un diseño de Pull&Bear. Por cierto, siguiendo con la cuestión impresora también tienen unas con la &. ¿Seguirán regalándonos exlibris de grandes impresores del Humanismo europeo?

Por supuesto, yo ya la tengo.

Edición de último momento: para despistarnos han cambiado un par de letras del nombre.

"Y usted necesita más Marcial"

Se lo dejaba caer a mis seguidores de twitter hace unas horas.

No sé por qué, el otro día me acordé de uno de los epigramas de Marcial más ácidos, concretamente el III, 89:

Utere lactucis et mollibus utere malvis:

Nam faciem durum, Phoebe, cacantis habes.

Inmediatamente me trajo el recuerdo de ese anuncio de mal gusto (como casi todos los que anuncian cosas de mejora del tránsito intestina, diciéndolo tan finamente como ellos) de hace unos años, en el que un hombre, no sé cómo, descubre la razón por la que los funcionarios de las administraciones son tan maleducados con el resto de los ciudadanos (a saber, un trastorno sanitario-alimentario). No me voy a meter en toda la cola machista y feminista que trae el desarrollo de la trama, pero, sin duda, no se puede negar que es una buena actualización del poeta de comienzos de nuestra era.

Si alguien se anima a hacer una versión latina del anuncio que dejo a continuación, que tome como modelo de la administración la octaba prueba de Astérix, aquella en la que tiene que pedir el formulario A38

 

 

Abre los ojos

Aunque al primer golpe de vista el título te recuerde a una película, no es de esa precisamente de la que voy a hablar.

Anoche acabé La divina comedia. No es un libro fácil y además mi edición electrónica no tenía ninguna explicación ni comentario previo como sí lo tenía la de papel. Aun así llegué al final del canto 30 del cielo.

En esta última parte, más teológica  y difícil de leer, más aburrida que el infierno también, los personajes con los que se encuentra Dante no hacen más que insistirle en que allí no tiene que ver con ojos humanos, sino con los ojos divinos. En el último círculo del purgatorio Dante vuelve a recibir una especie de bautismo, un agua que a cualquier otro le haría olvidar la vida terrena pasada para poder acercarse más a Dios, aunque esta fuente del olvido no tiene este efecto en el protagonista, que tiene que volver para contarnos a todos lo que ha visto.

Volviendo a la última parte, en la que no hacen más que recriminarle a Dante que tiene que ver con los ojos del corazón, hasta que finalmente en el último cielo, "cerquita de Dios", como decía la canción, parece que por fin se cumple la misión de este viaje iniciático de quitarle las telarañas de los ojos y seguir la recta vía a Dios. Todo este rito iniciático que se describre en la última parte del libro no ha podido evitar recordarme a otros iniciados que tenían que abrir los ojos:

Efectivamente, las imágenes corresponden a la película francesa La ciudad de los niños perdidos (Cité des enfants perdús, 1995), en la que hay una secta de iniciados que se dedican a raptar niños para los propósitos del malvado profesor desmemoriado. No os voy a contar la película y no pude encontrar la escena famosa, a la que pertenece la primera imagen, en la que se nos hace partícipe del rito iniciático de los personajes-secuestradores, a los que se les abre los ojos y los oídos mediante dos artilugios tecnológicos: una especie de "sonotone" y un ojo mecánico. Al iniciado que asciende de nivel en la secta en cuanto se lo ponen siente que ahora realmente ve las cosas como son.

Dante no ha podido evitar que me recordara esto con tanta insistencia en que abriera los ojos y dejara de comparar lo divino con lo humano.

 

(Fotos tomadas de este blog y de esta página)